lunes, 11 de octubre de 2010

Perseguida


Una oleada de sentimientos paso por mi mente y mi cuerpo, ¿quién rayos era Evangeline? ¿Que era con Austin? ¿Su novia? .El simple hecho me aterro, celos? No, no podían ser celos…o si?

–oh!, ella no sabe de Evangeline–susurro Nicholas para si mismo–emm…adiós

El pequeño niño salió corriendo por todo el castillo asustado y avergonzado, como si hubiera dicho algo que no podía decir, un secreto que no podía saber, algo íntimo y personal revelado. Evangeline

–Perdón por eso–se disculpo Austin–Nicholas no puede quedarse callado ni un minuto y a veces habla de mas

–¿quien es Evangeline?, ¿tu novia? –cuestione nerviosa, la idea de que Austin tuviera una novia me causaba escalofríos, tal vez aun recordaba el primer beso que nos dimos en el orfanato, la tranquilidad que sentía al estar junto a él,…pero que estoy pensando? Yo amo a Joseph y el es la razón de mi vida, si Austin tiene a alguien en su vida será lo mejor para todos, aunque…es inevitable sentir ese ardor en el corazón, ese ardor y rabia al que llaman celos

Austin se quedo callado mirándome directamente a los ojos, su mirada me lo decía todo. Era su novia

–¿desde cuándo están juntos? –inquirí temiendo la respuesta

–No somos novios–hablo finalmente, la tranquilidad invadió mi cuerpo–ella fue mi novia hace siglos y al parecer ese sentimiento sigue presente–admitió tímidamente

–¿tú la amas? –era lo único que me importaba, si la ama no podría hacer nada al respecto

Austin volvió a callar

–no lo sé, hace unos años estaba segura de amarla–confeso–pero luego te conocí, me encargaron ser tu ángel guardián y desde ahí dudo lo que siento

Me sentí culpable, yo era la culpable de que Austin dudara, de que Austin no estuviera con Evangeline y como le pagaba? Enamorándome de otro, enamorándome de su peor enemigo, Joseph.

Otro silencio invadió la sala. Austin callaba a la vez que jugaba con uno de sus rizos, yo miraba a un punto de la nada desviándome en mis pensamientos y en lo culpable y miserable que me sentía

–será mejor que te lleve a casa–Austin rompió el silencio–si es que a eso se le puede llamar casa–mascullo

Sin decir ni una palabra más, Austin desplego sus hermosas y majestuosas alas, el viento colaboro con su partida, sus rizos dorados jugaban con la brisa, sus ojos celestes divisaban junto a los míos el paraíso, el lugar mas hermoso en el universo. La tranquilidad reinaba en el paraíso, el crepúsculo divisaba unos matices naranjados, amarillos y rojos proporcionándole un esplendido color a todo el castillo. Simplemente perfecto.

Mientras mas no alejábamos del paraíso me sentía mas insegura, ese lugar transmitia una sensación maravillosa, pacifica y tranquila. las nubes poco a poco iban cubriendo el gran palacio.

Nos alejamos hasta no ver nada mas que nubes y neblina

–aun tienes miedo? –inquirió Austin, al decir verdad las presencia de Austin era simple y pura paz en mi interior

–creo que no–respondí insegura, la gente se empezaba a ver como diminuta hormigas y el paraíso estaba lejos de mi alcance.

Austin despego en un callejón oscuro, desolado, desamparado, solitario. Un lugar frio y negro, con grafitis en las paredes, botellas de alcohol, cigarrillos y jeringas regadas por todo el pavimento. Un presentimiento, mi sexto sentido me avisó de peligro.

– ¿porque estamos aquí? –pregunté con voz temerosa

–lo siento Stephany pero no soy quien crees–contesto una voz totalmente distinta a la de Austin, esta voz era carrasposa y ronca–¿tan rápido te olvidaste de mi? Soy Alex, si no lo recuerdas

Voltee lentamente presa del pánico y volvi a ver a ese repugnante y escuálido demonio que alguna vez se atrevió a besarme, ese desgraciado guardia de Billy se encontraba frente a mi con mirada depravada.

Me estremecí violentamente

–¿donde está Austin? –inquirí con voz temblorosa

–tranquila mi dulce mortal, tu angelito está bien. Solo lo adormecí durante el viaje–dijo Alex con su nauseabunda voz

–Billy te asesinara si llega a saber de esto–le amenace

–muñeca, si Billy te dejo ir es porque es un inútil. Billy es solo apariencia nada mas, en cambio yo te puedo hacer sentir como toda una mujer de verdad–expreso a la vez que su mano empezaba a rodear mi cintura acercándome mas a el

–¡aléjate de mi! –exclamé apartándome velozmente– capta algo, yo no quiero nada contigo, no quiero ser tu amiga, no quiero ser tu novia, no quiero ser nada tuyo–grité

El demonio negó con la cabeza

–¡JA! –resoplo el imbécil–aun no lo entiendes, o eres mía o no eres de nadie

–porque no aceptas de una buena vez que no te quiero–dije con hostilidad–supérame por favor

–nena venir conmigo no es una opción–expreso con aires de superioridad ¿Quién se creía?

Alex se empezó a acercar peligrosamente hacia mis labios pero un clásico sonido proveniente de su bolsillo lo detuvo, su celular

–Billy? –pregunto él –esta bien, ya voy para alla– respondio a una pregunta que no pude oir

–será mejor que te vayas–dije alejándome lo mas posible de el

–esto no a terminado stephany–mascullo antes de marcharse– tu eres mi tentación y no descansare hasta hacerte mia

El demonio desapareció a medida que caminaba por la densa neblina. Ahora me encontraba en una absoluta soledad, no tenia idea de donde me hallaba y mucho menos donde estaría Austin

Camine por las calles de new york perdida y sin rumbo alguno, las calles estaban llenas de prostitutas, vagos, alcohólicos entre otros, los bares y discotecas estaban que reventaban y aun así no encontraba a nadie en sano juicio a quien preguntarle donde rayos me encontraba

Seguí caminando sin dirección hasta encontrarme con una pandilla de motociclistas ebrios

– ¿estás perdida mi amor? –Me dijo uno de los motociclista más grandes y fuertes que habían allí, todo la pandilla era similar a una maza de músculos sin cerebro con pelo largo hasta los hombros, mirada perversa, y tatuajes por doquier –¿estás sola?

Preferí ignorar el comentario y caminar más rápido

–vamos bebe, yo te puedo ayudar a encontrar a tu mami–se oyeron las risas de burlas a la vez que me alejaba mas

– ¡no escapes! –exclamó uno de los integrantes de la banda

Eche a correr lo más rápido que podía. Mientras corría por mi vida escuche El rugir de las motocicletas tras de mí, me estaban persiguiendo y dudo que mis piernas le puedan ganar a una banda de motociclistas. Corrí como nunca en dirección recta, la luna estaba oculta por una gran capa de nubes negras pero los postes iluminaban hasta la última avenida, iba a ser difícil ocultarme con todas esas luces iluminándome. Las licoreras, clubes y discotecas ignoraban el hecho de que estaba siendo perseguida, la gente no colaboraba con mi huida y estorbaban lo más posible. Cruce la calle hasta voltear rápidamente en una esquina, estaba segura que los había perdido a los maleantes de vista así que me escondí tras un basurero

– ¿dónde está? –pregunto uno de los motocicletas

–Se nos escapo–gruño uno de ellos

–Vámonos de aquí–sugirió otro

Las motos volvieron a rugir y se emprendieron a marchar de el horrible lugar

¡Crack! Sonó el bote de basura contra el piso, Sin culpa había perdido el equilibrio y todo el bote de basura cayó desplomado al piso provocando un fuerte ruido, los motociclistas oyeron claramente el estruendo

–así que te escondías–espeto el motociclista

Retrocedí rápidamente apoyándome de mis manos para levantarme y volver a huir pero mis manos me fallaron y fui incapaz de correr y escapar del lugar

–nena no te preocupes, esto no dolerá–fue lo último que llegue a escuchar.

Luego solo visualice un negro, no podía abrir mis ojos ni por qué lo intentara, solo sentía como alguien me cargaba de un lugar a otro, escuche algunos murmullos pero aun así las voces se distorsionaban y no comprendía bien que decían, escuche una voz femenina junto a una masculina. Dos voces que no supe reconocer.

–Pobrecita–escuche una suave y delicada voz femenina–es tan patética y inepta–insulto

¿Quién estaba a mi lado? ¿ a quién insultaba? ¿ a mí? Sea quien sea me traía mala espina, un mal presentimiento, intentaba abrir mis ojos y aun así no podía, parecían pegados con la pegatina más resistente

Oí como alguien abria al parecer una puerta y se acercaba hacia mi

–¿como esta? – era la voz de Daniel la que escuchaba

–Aun no despierta– oí la inútil que hace unos minutos estaba lanzando insultos–pobrecita, por poco y muere

“Por poco y muere” a quien se refería…yo? Aun no comprendía bien lo que sucedía, solo recuerdo a unos desgraciados en una motos acosándome y después solo negro.

–Megan eres tan perfecta, te amo–mi mente se congelo a oír la voz de Daniel decirle te amo a una tal Megan, solo habían dos personas en la habitación y una de ellas era Daniel, la otra deducía que era ¿Megan?

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hoola! pues espero que les haya gustado el cap

1. perdón por tardarme tanto en el capitulo es que estuve el fin de semana muy ocupada! ._.

2. pasasen por el blog de

http://lagrimas-en-mi-guitarra.blogspot.com/

apenas comienza la historia pero esta bna! :D

3.Camila Chavez : soy de colombiaa :) Y TUU? de donde me leen?

4. noni tru (

http://vive-green.blogspot.com/)

muchas muchas gracias por el premio! a mi tambn ME ENCANTA TU BLOG!!!

sábado, 2 de octubre de 2010

El paraiso vs Dred



–está bien, dred significa–Joseph cerró los ojos y trago en seco–no puedo–dijo finalmente

–como que no puedes!? – dije furiosa– por favor!, la intriga me está matando

–es que, dred es un secreto mortal, lo que significa que los mortales no pueden saberlo–me confesó–dred son cosas de demonios, te juro que es mejor que no lo sepas

–hare lo que quieras, pero dime–le hice tierno puchero, la intriga me invadía y daría lo que fuera por averiguar que es “dred”

–está bien–cedió finalmente–pero antes debes de darme un beso

Tiernamente accedí a su petición y le di un dulce beso en los labios, todo empezó tan dulcemente pero Joseph se las ingenio para volver el simple beso en uno pasional y irracional, su lengua exploro todos los lugares de mi boca causándome una sensación indescriptible, un cosquilleo en el estomago y un ardor en la boca. Rápidamente se me olvido la razón por la cual estaba allí, llego a tal emoción que hasta se me olvido mi nombre, todo!, en lo único que pensaba era en Joseph y en sus ardientes besos, en sus increíbles caricias y en que esta noche estamos completamente solos y fuera de peligro

Su táctica era tan astuta, planeaba evadir el tema con sus grandiosos besos y lo logro todo esto me hizo olvidar absolutamente todo, ahora no importaba nada solo aprovéchate del momento.

Sus labios eran tan deliciosos y prohibidos como la manzana de Adam, tenían ese sabor de adrenalina y emoción, caricias que envician y electrocutan, movimientos que hipnotizan y chispean, la habitación impregnada del exquisito perfume con olor a seducción, besarnos hasta desgastarnos nuestros labios, todo esto en tan solo una persona, o mas bien un demonio.

Las caricias y besos de Joseph empezaban a subirse de tono, su lengua recorrió mi cuello con pequeños e incitantes mordiscos, sus manos se aventuraban hacia mis pechos y acariciaban mi abdomen con sus suaves manos todo el era excitante y prohibido. Con urgencia desabroche sus pantalones y le sustraje su camisa que estorbaba. Al igual que yo Joseph deslizo mi camisa de tirantes y desabrocho mis pantalones dejándome únicamente en ropa interior. Nuestros alientos chocaban el uno con el otro constantemente, en cada beso saboreaba ese sabor a miel era el vicio del pecado y no teníamos la culpa de amarnos así, era una irrevocable tentación de la cual nunca me arrepentiría.

–me encantas–el aliento de Joseph entre gemidos me causo un gran escalofrió–te amo–me dijo en el oído, un cosquilleo de placer se produjo dentro de mi enviándome choques eléctricos de calor.

Los segundos pasaban y cada uno lo saboreaba como si fuera el último, disfrutaba cada hora, minuto y segundo a solas con ese demonio ardiente pero la felicidad no duro mucho. En el momento mas inoportuno de la noche se escucharon pasos y murmuros. Nerviosa me despegue rápidamente de Joseph temiendo que nos descubrieran, nos vestimos a la velocidad de un rayo, temiendo que nos pudieran descubrir

–deben de estar por aquí–se escucho una voz melodiosa y angelical–la presiento, ella está aquí

Austin? Pensé, no podría ser el…o si?

–Ella esta aquí– aseguro una voz gruesa y ronca

Joseph y yo estábamos totalmente callados sin decir ni una palabra, atentos a lo que pudiera estar detrás de la puerta. Pronto el picaporte de la puerta empezó a dar giros hacia la derecha

–escóndete en el armario–dijo Joseph mientras cambiaba su postura a una defensiva

Obedientemente me escondí en el armario, aun me sentía frustrada por no saber que era “dred” Joseph es tan astuto y el muy bien sabe que con uno de sus besos me olvidaría del tema rápidamente

La puerta se abrió provocando un estrepitoso ruido haciendo temblar el armario en el que me encontraba, en el oscuro armario me pegue suavemente en la puerta para poder escuchar bien y descifrar quien era la indeseada persona que arruino mi momento.

–oh, solo eres tu–oí la aterciopelada voz de Joseph–que haces aquí?

–necesito a Stephany y oí que esta viviendo con tu grupo de criminales–respondió una voz angelical, Austin–aun no la han asesinado? –burlo

–no, pero si quieres te puedo asesinar–la voz de Joseph se escuchaba enfadada, temía que su demonio interior sumergiera, odiaba hacerle daño con Austin. Odiaba verlo en su forma endemoniaba, sus ojos grises y la expresión de dolor me desgarraba por completo

–no tengo tiempo para las charlas–se escucho una voz grave y gruesa, había alguien mas allí–Joseph necesitamos a Stephany, donde esta?

–Jonathan, viejo amigo hace tiempo que no te veía–escuche a Joseph–estas mas grande. Has hecho pesas?

–no estoy de humor–le respondió agresivamente el de la voz grave–si no nos entregas a Stephany vas a tener graves problemas

–no le haremos daño–aseguro Austin–solo necesito hablar con ella

–y si no les digo donde esta…que me harán? –desafío Joseph

–no te imaginas lo que soy capaz de hacer–respondió el de la voz grave

Un gran silencio inundo la habitación, luego se escucho un gemido de dolor. No soportaba mas, no quería que le hicieran daño a Joseph por mi culpa. Salí del armario

En la habitación estaba Austin recostado en la puerta mientras veía como un gigantesco hombre sostenía a Joseph del cuello con sus gigantescas manos, el hombre era pálido, con ojos color avellana, brazos gigantescos y musculosos, todo él era una mezcla de músculos impenetrables

–Jonathan déjalo–ordeno Austin– Stephany necesito que vengas conmigo

El hombre que sostenía violentamente a Joseph lo soltó agresivamente y salió de la habitación

–nos encontramos en.. –dijo Jonathan

–si, si, si–le interrumpió Austin

Austin miro a Joseph

–ella no irá contigo–respondió Joseph por mi

–Iré–dije contradiciendo a Joseph. Uno de las cosas que no soportaba era que tomaran las decisiones por mí. Joseph volteo y me miro indignado por mi respuesta

–fantástico–espeto Austin mientras me sujetaba delicadamente la mano

Recorrimos la casa buscando la salida, no quise mirar atrás. Lo más probable es que Joseph estuviera endemoniado y su estado me atara mas a él, pero no fue así. Joseph nos escolto hacia la puerta con una cara de enojo e indignación. Recorrimos toda la casa pero al pasar por la puerta roja Austin cerró los ojos, su expresión cambio drásticamente a una cara de miedo y terror, camino más rápido como escapando de la diabólica puerta. Aun no sabía que había detrás de esa puerta, no me habían dado una respuesta concreta la última vez que supe de esa puerta fue cuando entre a esta mansión “Es la sala de conferencias. Nadie puede entrar allí al menos que sea un demonio.” Fue lo que me dijo avril pero sabía que no era verdad, esta casa guardaba secretos oscuros que ninguno de los demonios me diría, al menos ellos no me dirán pero Austin…tal vez si me diría de una buena vez que había detrás de esa puerta y lo más importante que era dred.

Al estar en la puerta de salida, Austin salió sin decir ni una palabra e ignorando a Joseph como de costumbre, en cambio antes de que yo pudiera salir tras mi ángel Joseph me detuvo

–prométeme que regresaras–susurro–sabes que no puedo vivir sin ti, regresa pronto

–Regresare–prometí

–Cuídate–mascullo luego de regalarme un dulce y tierno beso

Con un gran remordimiento de dejar a Joseph solo, Sali de la casa. la ultima vez que había salido de allí lo habían secuestrado y amortiguado. No quería pasar un minuto sin el, no quería irme muy lejos, el era el único motivo para seguir viva.

Austin abrió sus grandes y esplendidas alas y me sujeto de la cadera

–lo amas mucho–aseguro

Asentí con la cabeza

Austin no dijo nada mas y empezó a agitar sus alas blancas como la cal, me sujete fuertemente de el. Las alturas aun me daban miedo y temía caer

–aun le temes a las alturas? –pregunto

–siempre les e temido–respondí

–tranquila princesa, te juro que conmigo no debes de temer. Estoy aquí para ti, para nunca dejarte caer en ningún momento, para protegerte de todo mal. Estoy aquí por ti–las palabras de Austin me golpearon con la realidad, Austin con su cara de ángel me miraba con sus ojos azul celeste, su mirada penetraba en lo mas dentro de mi, su sonrisa era tan hermosa y reluciente. Pero aun así mi corazón seguía con Joseph–cierra los ojos y no mires para abajo

Igual que dijo Austin cerré mis ojos y el miedo se esfumo, ese temor que recorría todo mi cuerpo se esfumo y empecé a disfrutar la emoción de volar, sentía la brisa que jugaba con mi cabello, sentía como el viento acariciaba mi rostro, era una sensación espectacular

Austin dejo de agitar sus alas y me deposito suavemente en el duro piso, abrió los ojos. Nos encontrábamos en un paraíso literalmente, frente a mi había un gigantesco castillo similar a los cuentos de hadas. El ambiente era totalmente diferente al de la tierra, parecía otra dimensión, en esta dimensión el crepúsculo se asomaba lentamente con matices de fantasia. Frente al castillo había un gran lago, el prado parecía irreal, era tan verde. El gigantesco castillo ocupaba todo un barrio sin exagerar, era tan inmenso y perfecto

–bienvenida al paraíso! –exclamo Austin

Las gigantes puertas se abrieron y una sensación de paz y tranquilidad me invadió al entrar al hermoso castillo, su interior era tan o mas hermoso que el exterior. Habían pinturas de ángeles por todos lados, un costoso y reluciente tapiz, dibujos de nubes en la baldosa, me sentía tan bien en ese lugar. Las luces iluminaban absolutamente cada rincón sin dejar ningún lado de oscuridad, la música de fondo era clásica pero aun así era como una nana que tranquilizaba

–que hacemos aquí? –pregunte sin dejar de divisar el lugar

–necesitaba hablar contigo

–muy bien…y de que quieres hablar?

–en realidad, no tengo nada de qué hablar–confeso–solo quería un momento a solas contigo…oí que estás viviendo con avril, Sebastián y Joseph

–si, ellos son muy amables–respondí con sinceridad

Se produjo un silencio, Austin me observaba con su hermosa mirada y yo le remedaba el gesto, era tan hermoso y dulce. Tierno y sin complicaciones, era un ángel total

–eres feliz? –pregunto

–si

–me alegro–espeto acariciando suavemente mi mejilla–si eres feliz, yo también lo soy

Después de otro silencio Austin me sujeto de la mano

–quieres saber que es dred. No es cierto? –dijo tomándome de sorpresa, como rayos sabia que yo deseaba saber que era dred?, leía la mente??

–como sabes de dred? –pregunte asombrada–puedes leer la mente?

–algo parecido–admitió–pero es algo muy complicado, solo puedo leer la mente cuando se trata de algo diabólico, es una intuición que tengo. Así puedo saber planes macabros

–oh, no sabia–dije totalmente sorprendida–hablando del tema, que es dred?

–no te debería de contar–respondió–pero… confió en ti y me debes prometer jamás ir allí

–Allí?, entonces dred es un lugar?

–promételo primero–dijo

–lo prometo–jure

–hace billones de años, al crear este gigantesco palacio Lucifer nos envidiaba por tener un lugar en el cual los ángeles nos podríamos reunir tranquilamente, así que Lucifer creo “dred” un lugar tan horrible, espeluznante, aterrador, horripilante, escalofriante y siniestro, solo pueden entrar en el los demonios de mayor rango, entre ellos tu amado Joseph. allí las almas son condenadas al fuego eterno. Hay muchas maneras de entrar a dred, una de ellas es por la puerta roja que hay en la mansión en la que vives. Tú la vez como una simple puerta pero es una puerta a otra dimensión, no hay piedad allí.

– y porque no podía saber que era dred? –pregunte

–es como la manzana prohibida. Los humanos caen constantemente en irrevocables tentaciones, Lucifer uso la tentación a su favor y todo humano que sepa del lugar será tentado a entrar allí. es por eso que me prometiste no entrar allí, y una promesa en el paraíso no puede romperse. Si entras allí tu alma será condenada

–oh están contando la historia de dred!? –pregunto una juvenil y tierna voz

Atrás de mi estaba un tierno y dulce niño, tenia pelo rubio, ojos dorados, tez bronceada. Aparentaba unos 10 ó 11 años

–Nicholas ella es Stephany–nos presento Austin

–un gusto conocerte Stephany! –exclamo el niño con gran entusiasmo

–y cuántos años tienes Nicholas? –pregunte

–10 años–respondió–tu eres la novia de Austin?

La pregunta me sorprendió, acaso Austin había dicho algo?

–No, solo somos amigos–dije

–uff! –exclamo Nicholas–menos mal porque estarías en graves problemas. Evangeline te acabaría

–Evangeline?

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hoola! como estan? espero que muy muy bn :D ya saben el significado de dred! ahora diganme que les parecio dred, que creian que era? jaja comenten que son mi razon y mi motor para seguir escribiendo!!! el paraiso o dred? que prefieren? comenten :)


sábado, 25 de septiembre de 2010

"dred"

Detrás de la súcubo aparecieron dos mas, cara de porcelana y con vestimenta de prostituta se acercaban mas y mas hacia nosotros

–que quieren? –pregunto Joseph, con un tono cortante y desafiante

–A la chica– respondió uno de las 3 súcubo que se acercaba poco a poco, esperando el momento preciso para atacar– entrégala, y no sucederá nada

– ¡Nunca!– exclamo Joseph

Por un momento pude percibir el aliento de una súcubo en mi nuca, su respiración, como inhalaba mi aroma, era asqueroso, recogió mi pelo y acaricio mi cara.

–Ven conmigo nena– empezó con su mano derecha a acariciarme la espalda y a bajar lentamente. Cada vez tenía más miedo, – sabes que lo deseas– susurro esa desagradable hembra a mi oído

–No le hables así, al menos que quieras un trasplante de cara, y si que lo necesitas– burlo Joseph haciendo enojar mas a la hermosa súcubo que tenia atrás mío, no quería ver su cara, con tan solo ver sus intenciones me congelaría

–Te crees muy chistoso? – preguntó la súcubo con tono sarcástico

–Si– respondió Joseph. Las miradas de esas súcubos se les notaba que su objetivo era yo, y que lo iban a dar todo por obtenerme.

–Entréganosla, ella es solo una simple humana–dijo la súcubo con su cara de zorra

–porque la quieren?, que planean hacer con ella? –les pregunto Joseph

–mariah la desea, solo cumplimos ordenes–respondió una de ellas–además no entiendo que haces con ella, yo soy mucho mas deliciosa y seductora que esta niñita

Joseph miro con una cara picara a la súcubo que me tenia acorralada, le destino una juguetona sonrisa y empezó a acariciar su cabello

–Tienes razón–dijo Joseph mientras empezaba a examinar con su mirada a la súcubo que tenia al lado– soy un imbécil, tu eres más hermosa, me sexy…más exquisita–le susurro en su oído a la barbie de atrás

Qué rayos? Fue lo único que pensé, en un momento Joseph me había brindado seguridad y confianza…y ahora? Ahora estaba coqueteando con una barbie que me tenía amenazada

–Como no te pudiste dar cuenta–susurro la súcubo– yo soy mucho mejor que esta…niñita. Yo te puedo brindar amor, placer cosas indescriptibles–alardeó la muy estúpida mientras me dejaba de un lado y corría a los brazos de Joseph

la perra seguía abrazada con Joseph mientras sostenía esa sonrisa picara y de satisfacción, sus ojos estaban fijo en el miembro de Joseph que rayos le pasaba a esa repugnante y depravada súcubo?. ¿Qué estaría pasando por la cabeza de Joseph? lo se debe de ser otra de sus famosas actuaciones pero es que el simple hecho de que estuviera en los brazos de Joseph me hacia arder la sangre

–Nena–mascullo Joseph apartándose un poco de ella– eres muy ingenua

En ese instante Joseph hizo un rápido movimiento y logro sacar de su pantalón un puñal. El puñal fue clavado fuertemente en el pecho de la súcubo. La sangre corria por la camisa blanca de esa perra. Era tan asqueroso. Las otras dos corrieron para atacar a Joseph…pero Joseph fue muy astuto y las hizo golpearse entre ellas dos

–maldito! –Le grito una de la súcubo– no las pagaras

la súcubo junto a su otra amiga se llevaron a la barbie que se encontraba tirada en el suelo con el puñal enterrado violentamente.

–Volveremos–le amenazo una de ellas antes de marcharse

Joseph me agarro de la mano y volvimos a nuestro camino hacia la casa. Wow! Joseph sí que era astuto. Por un momento llegue a creer que en realidad el estaba interesado en esa súcubo de pacotilla, por un momento tuve miedo de perder lo único que tenía en esta nueva vida.

–mariah? –pregunte

–es mi ex novia, al parecer aun no lo a superado

Joseph abrió despacio la puerta y se escabullo hacia su dormitorio sin hacer ningún ruido alguno, yo no tuve la misma suerte que el. Al entrar “silenciosamente” mi pie tropezó con un estúpido zapato y caí plasmada al piso haciendo el mayor ruido posible

–Stephany? –resonó la voz de Daniel–que te paso? Donde esta Joseph? que les hicieron? Como escaparon?...

–una pregunta a la vez– dije mientras me levantaba– estoy bien y Joseph también

–me alegro que estés bien–mascullo a la vez que me regalaba un gran abrazo–chicos, Stephany está aquí–grito, lo último que quería es que supieran que estuviera aquí. Las preguntas de cómo, cuando, donde blah blah blah no me dejarían descansar y era lo que más deseaba

–Stephany! –Exclamo avril con gran entusiasmo–estas bien!

–Stephany–repitieron mi nombre por 4 o 5 veces, ahora fue el turno de Sebastián–sabia que vivirías–me dijo mientras me abrazaba con sus fuertes brazos y me alzaba del suelo

–esperen! –dijo avril–Stephany debe de estar cansada será mejor que la dejemos descansar

Gracias! Grite en mi mente, avril era de esas amigas que sabe lo que quieres y te ayuda a conseguirlo, avril es la clase de amiga que te apoya y no te obliga a hacer algo al menos que quieras, avril es lo que llamamos verdadera amiga. Como en tan solo unos días de conocerla se podía volver tan especial?

–Gracias–susurre

Me dirigí hacia el lugar en el que supuestamente había dormido la anterior noche, me recosté en la cómoda cama y caí dormida, cansada y completamente agotada. Al despertar me dirigí hacia lo que sería una sala con un gran televisor, los chicos y avril veían cómodamente una película de terror. Me acomode junto a Joseph el cual no temía en ver las partes más repugnantes y asquerosas de la película, al parecer yo era la única que le daba asco ver gente destripada y masacrada. La rutina se empezaba a volver monótona. Despertar a tardes horas de la mañana, reír con las ocurrencias de Sebastián, deleitarme cada día mas con la belleza y seducción de Joseph, hablar cosas de chicas con avril y al final del día terminar acostada en mi propia cama con unas horribles pesadillas que me atormentaban

En mis pesadillas Billy sostenía una pistola de oro mientras le apuntaba a la cabeza a un ser que no reconocía, el me chantajeaba con asesinarlo pero aun así yo no hablaba, siempre me quedaba callada ahogándome en mis propias lagrimas, hasta que el estrepitoso sonido de la bala me despertaba.

Al día siguiente avril, Joseph, Sebastián, Daniel y yo empezamos a hablar de cosas estúpidas y ridículas pero aun así divertidas

–stephany me preocupas–avril interrumpió la conversación poniéndome nerviosa–últimamente has estado gritando por la noche como si estuvieran por asesinarte

Mierda!, al parecer después de esas horribles pesadillas inevitablemente soltaba gritos espantosos que despertaban a todos en la mansión

–no es algo importante–trate de evadirlos

–tus gritos en la noche ya son rutinarios–me informo daniel–que sueñas?

Sentí todas las miradas en mi esperando a que diera una respuesta contundente pero no pude, no quería ponerlos nerviosos al confesar que había estado soñando con el demonio mas peligroso del mundo, Billy.

–son simples pesadillas–mentí–a veces mis sueños me devuelven en el tiempo y me recuerdan cuando estuve atrapada en la mansión de billy, pero nada porque preocuparse

Se hizo un silencio y no se volvió a hablar del tema, pero aun así sentía que la repuesta que había dado no fue suficiente, aun ellos seguían preocupados por mi pero lo último que quería era traer más dolor de cabeza

La noche cayo rápido y mis endemoniados amigos se esfumaron sin decir nada. Rebusque por toda la casa buscando señal de Sebastián, Daniel, Joseph o avril pero ninguno aparecía. Recorrí la habitación de Joseph la cual me traía hermosos y escalofriantes recuerdos, la habitación de avril y Sebastián estaba totalmente vacía y solo me restaba una habitación, la de Daniel. Nunca había entrado a la habitación de Daniel, no me la imaginaba.

Entre en la habitación con un “no pasar” pegado en la puerta. Ignorando el anuncio entre deslumbrándome con una perfecta y moderna habitación de un típico adolescente. La cama de Daniel tenía una moderna cama matrimonial con sabanas negras y rojas, la pared era de color negro profundo y el suelo estaba forrado con alfombras color rojo carmesí dándole un toque rockero a la habitación.

La habitación se lleno de vapor que provenía de una puerta, la silueta de un humano se dibujo en medio del vapor.

–stephany? –oi la voz de Daniel– que haces aquí?

Sentí un cosquilleo en mi estomago como si me hubieran descubierto haciendo algo indebido. El vapor se esfumo y dejo a la vista a Daniel con tan solo una toalla azul cubriéndole la parte baja de la cadera. Wow! Me quede asombrada con el buen cuerpo que Daniel tenia, sus abdominales se marcaban perfectamente en su torso descubierto y jamás había notado los atléticos y grandes brazos que tenia

–no hay nadie en la casa y me sentí un poco sola–confesé

–te acompañaría pero tengo que cambiarme–dijo señalándome la ropa que se iba a colocar, la indirecta no era necesaria

Me enrojecí notablemente y Salí de la habitación un poco avergonzada

–stephany! –grito Sebastián con su acento italiano–donde has estado? Te e buscado por toda la casa!

Que? Ahora resultaba que el era el que me estaba buscando

–que!? Yo te e buscado por toda la casa

–eh estado todo el día en “dred” –respondió, “dred?

–“dred”? –pregunte curiosa

Sebastián abrió los ojos como dos grandes platillos y se llevo la mano hacia la frente. Hizo una mueca y después susurro algo como estúpido.

–creo que hable de mas–confeso avergonzado–olvídate de “dred” no tiene importancia

–si no tiene importancia porque no me dices? –pregunte con una ceja alzada

–es que es una bobada–respondió un tanto nervioso– será mejor que llame a avril y a Daniel para que nos vallamos

Sebastián entro a su pieza un poco nervioso. Que era “dred”? si Sebastián no me dirá me lo averiguare por otro lado.

–no evadas el tema Sebastián–le reproche entrando a la habitación–Pero si no quieres contarme que es “dred” al menos dime a donde van avril, Daniel y tu?

–de cacería–contesto avril saliendo del gigante armario. Avril estaba hermosa, llevaba un short negro demasiado corto y seductor, una ombliguera fucsia con un escote un tanto provocador, el cabello de avril estaba oculto tras una larga peluca negra, unas grandes y largas pestañas y labios color rojo sangre. Una experta en seducción.

–cacería significa matar? –pregunte temiendo la respuesta

–Cazar, matar todo forma parte de la cadena alimenticia–me quede boqui abierta con la simple y aterradora explicación que tenían para matar. Parte de la cadena alimenticia

–y va a ir Daniel? –no creo que Daniel también se vaya de “cacería”

–que no vaya a matar no significa que no me pueda divertir–dijo Daniel a mis espaldas, siempre tiene un don para atraparme desprevenida

Daniel llevaba unos converse con jeans negros y una camisa blanca que le remarcaba sus grandes abdominales, su cabello mojado lo hacía ver más apuesto

–y Joseph? –pregunte

–no voy a ir–contesto Joseph saliendo de la nada, Joseph estaba con una pantaloneta y una simple camisa que le dejaba sus grandes brazos descubiertos–vas a ir?

–no–respondí–no tengo ánimos

–está bien, Sebastián arréglate rápido tenemos que ir nos ahora–le apresuro avril mientras se colocaba unos largos tacones negros

Sebastián se introdujo en el gran armario y en tan solo un minuto, Sebastián salió con un jean, zapatos negros, camisa negra y unas gafas oscuras.

Los chicos y avril se despidieron y se fueron en el gran lamborgini de avril, Joseph y yo nos quedamos completamente solos. Joseph me hizo señas para que lo siguiera, obedientemente le segui hasta su cuarto allí nos encerramos los dos, de esta noche se podría esperar cualquier cosa

–stephany quiero que me digas la verdad–dijo derrumbando mis traviesas ilusiones– que sueñas?

–no es nada–trate de calmarlo–son simples pesadillas

–no te creo, dime la verdad–presiono

–es enserio son solo pesadillas humanas nada mas

Se produjo un silencio, la mirada acosadora de Joseph me ponía nerviosa, sabia que el aun no me creía y no quería ponerlo mas paranoico de lo que ya estaba. “dred” se me vino a la cabeza, esa palabra. Que significaba? Que era?

–sabes que es dred? –dije con la intriga en mi mente

Joseph se sobre salto

–como sabes eso? –contra pregunto

–no importa como lo se, que es dred?

–esta bien, dred significa…..

sábado, 18 de septiembre de 2010

Una farsa


Era una tenebrosa y fría noche, Las tinieblas rodeaban a Joseph en una espesa capa de humo impenetrable. Su vestimenta era negra, su camisa un poco desabotonada y unos pantalones ajustados. Su cara seguía igual de perfecta que siempre a excepción de sus diabólicos ojos grises.

Se nublaron mis ojos de tristeza, Joseph avanzaba hacia una guillotina decidido y confiado

–no Joseph no! –le gritaba mientras corría hacia el–por favor no

Pero Joseph me ignoro y su cabeza rodo por el suelo hasta llegar a mis pies

Desperté y me alegre de saber que fue tan solo una terrible pesadilla. Mi cuerpo se encontraba agitado por el hecho de haber soñado un suceso tan terrorífico. No quise volver a dormir por miedo a volver a repetir el sueño. Fue una sensación horrible y escalofriante

No sabía cuánto tiempo había dormido, lo único que tenia presente era que el estomago me pedía a gritos comida, el hambre me dominaba y no tenia absolutamente nada que comer

–Stephany– oí una voz repugnante igual a la de Alex–el jefe te necesita–me aviso

El asqueroso ser empezó a ponerme unas esposas como si fuera una de las más peligrosas criminales. Alex me condujo a travez de calabosos y habitaciones tétricas con pinturas, estatuas representaciones diabólicas hasta llegar a nuestro destino: Billy Allen

Billy sostenía en su diabólico y sexy rostro una sonrisa picara, sus ojos no dejaron de verme de arriba para abajo mientras asentí con la cabeza. Su mirada me causaba una sensación escalofriante y de gran temor ¿Cómo lo hacía? Pues esos sangrientos ojos rojos no ayudaban mucho, era como mirar al sol, ardía tanto pero aun así siempre quieres verlo, te ciega pero por su gran esplendor.

–Traigan al demonio–ordeno Billy con su seductora voz que atraería a cualquier chica, cualquier chica excepto yo

Dos mastodontes de gigantesco tamaño sacaron de un armario al demonio más sexy y seductor jamás visto, Joseph no se encontraba bien. Mientras los gigantes arrastraban a Joseph hacia Billy yo detallaba todo su cuerpo. No llevaba camisa y sus grandiosos abdominales quedaron al descubierto pero no se veía nada bien. , su perfecta y esbelta cara tenía heridas abiertas y moretones, su grandioso cuerpo se encontraba lleno de rasguños y marcas de sangres. Diablos! Que le habían hecho?

–Stephany? –Pregunto Joseph–estas bien?

Irónico! Joseph se encontraba en un muy mal estado y aun así me preguntaba si estaba bien, como si fuera yo la que estuviera llena de golpes por todo el cuerpo

–si estoy bien, pero tu estas bien?

–oh, si ,si estoy bien–me trato de tranquilizar, pero yo aun así veía las heridas abiertas, los moretones cubriéndole toda su perfecta cara, los rasguños por su descubierto y perfecto pecho

–fascinante! –exclamo billy–los dos están enamorados

–no–negó joseph–ella es una simple mortal, no esta a mi altura. Talvez tuvimos algo pero nunca algo serio.

Y en ese instante sentí que mi mundo se partió en dos, era como si alguien me inyectara acido sulfúrico en las venas, como si una daga de acero frio empezara a desgarrar mi pecho lenta y dolorosamente. Como pude ser tan idiota?, tan ciega?, tan estúpida?. no estaba, no lo estoy y nunca estaré a su altura, era demasiado para una simple mortal como yo. Pero no quise aceptarlo, me encerré en lo que sería una estúpida ilusión. Diablos! Esa noche esas caricias y esos besos, todo era un maldita e hipócrita mentira.

Y inevitablemente mis ojos se nublaron tratando de contener las lagrimas que amenazaban con desbordarse, no no podía llorar debía aparentar que no me dolía, debía aparentar que sus palabras no me destruyeron. Y claro mi sacrificio la razón por la cual estoy aquí no vale ya la pena, nunca valió la pena…el muy miserable solo me necesitaba para que lo rescatara, para nada mas. Que ingenua y estúpida soy!

–interesante... –susurro Billy a la vez que presenciaba la escena con atención, cada movimiento, expresión lo detallaba con esos ojos rojos que te leían el alma–tu lo amas? –me pregunto

Debería de imitar a Joseph, si él no me ama porque tendría yo que amarlo? Pero no importa si el no me ama, aun así sigo sintiendo ese cosquilleo cada vez que habla, la noche que pasamos juntos oh esa noche fue la mejor de mi vida, y aunque ahora se que nunca me amo al menos tengo la conciencia limpia, yo no jugué con el y dire la verdad cueste lo que cueste

–si–admití conteniendo las lagrimas pero fue tarde, una estúpida lagrima logro desbordarse y recorrer mi mejilla dolorosamente

–los sentimientos de los mortales son tan adorables–se burlo Billy al ver esa estúpida lagrima–Joseph tienes algo que decirle a Stephany?

Joseph dudo un momento, me miro de abajo hacia arriba y después soltó una risita burlona

–Perdón por ilusionarte no creí que fueras tan ingenua–y el idiota volvió a soltar esa estúpida sonrisa–te lo dije, no confíes en demonios–y esa fue la gota que rebaso el vaso

–tienes algo que decir? –me pregunto

La rabia que sentía en mi interior salió a flote y me descargue

–Joseph eres un tarado, imbécil, mujeriego, egocéntrico, mentiroso, idiota, inútil, traidor e inepto. Yo creí en ti pero me di cuenta que eres un patán, ridículo. Soy tan estúpida, Austin siempre fue la mejor opción y aun así te elegí pa que? Pa que me traicionaras demonio de mierda

Joseph, Billy, y los demás demonios que nos acompañaban se quedaron con la boca abierta. No puedo creer que dije eso, fue un momento de debilidad, tenía la rabia dentro de mi y todo lo que trate de guardar no fui capaz de soportarlo y dije todo lo primero que me salió.

Joseph bajo la cabeza y apretó los puños, al parecer trataba de controlarse sus ojos cambiaron a su gris endemoniado y de un empujón se logro desatar de los mastodontes que los sujetaban

–tranquilo joseph–dijo billy–sabes que la mortal tiene razón

Joseph se tenso y a la rapidez de un parpadeo Joseph se abalanzo contra Billy dejándolo completamente tirado en el suelo

–eres basura–le escupió Joseph

–sabes que todo lo que dijo tu noviecita es verdad, entonces te quieres desquitar conmigo–le dijo Billy calmadamente

Los grandes mastodontes corrieron rápidamente donde Joseph y lo sujetaron violentamente. Uno de ellos saco de su espalda unos grandes látigos y empezó a darles violentos y brutales latigazos a la espalda descubierta de Joseph. el salvaje dio dos latigazos mas y después se detuvo haciendo el sufrimiento a largo plazo

La espalda de Joseph ahora estaba peor que antes, era como la pasión de Cristo pero con un demonio, la expresión de Joseph después de cada latigazo era tan dolorosa para mi como para el. Deseaba abrazarlo, besarlo y curarle esas heridas ensangrentadas pero temía que el supiera lo vulnerable que soy

Y los latigazos volvieron, los gritos de Joseph me llegaban al alma, era tan doloroso ver sufrir a la persona que amas y no poder hacer nada, otro latigazo, otro grito

–basta! –Grite–deténganse

Los dos demonios, Billy y Joseph fijaron toda su atención en mi

–deténganse! –les ordeno billy– Stephany tienes algo que decir?

–por favor no lo lastimen

–stephany cállate–me ordeno Joseph

–no me voy a callar–le grite

Billy nos miro atentamente a los dos

–lleven a Joseph a la celda de Stephany y enciérrenlos juntos, tienen muchas cosas de que hablar

La orden de Billy se cumplió, los dos mastodontes nos encerraron a Joseph y a mi en la oscura celda llena de cadáveres

Hubo un gran silencio entre los dos, yo no me disponía a hablar mi voz se quebraría a causa de la rabia y la tristeza que sentía en ese instante, Joseph no hablaría al menos no mostraba señal de querer hablar y el silencio era mi única compañía

–así que soy un tarado, imbécil, mujeriego, egocéntrico, mentiroso, idiota, inútil, traidor e inepto–Joseph rompió el silencio–wow no creí que fueras tan…grosera

Grosera? Ahora yo era la grosera

–no soy grosera, solo te dije la verdad–le dije con un tono hostil

–sabes que me amas–burlo

–eres asqueroso–mentí, era el ser más hermoso y perfecto que existe

–y tu una niñita–me insulto mientras peligrosamente se acercaba

–y tu un imbécil–le escupí en la cara, la distancia entre nosotros ya era mínima

–Caprichosa, mimada, fastidiosa e irritante–me devolvió el gesto y se acerco más

Me rebusque por mi cabeza cualquier insulto que se me pasara, no importaba cuan idiota e infantil pudiera ser, debía de responderle algo pero en el momento que abrí mi boca para insultarlo sentí sus labios en los míos, sentí ese dulce sabor de sus suculentos y carnosos labios. Me beso apasionadamente y yo no me pude resistir, era el mejor besador del mundo no podía resistir la tentación.

–que haces? –pregunte mientras me separaba de sus labios

–aun me amas–aseguro

–eso quisieras–me burle aunque en el interior sabia que el tenia razón , yo aun lo amaba y demasiado

–niégalo, pero sabes que es verdad

–es la peor maldición que cualquiera haya podido tener–susurre con las lagrimas en mi cara, porque tenía que besarme?, porque tenía que recordarme lo mucho que lo amaba

–cual maldición?

–la maldición de enamorarme de ti, eso sí que es una maldición–grite tratando de desahogarme, de herir sus sentimientos como el los a hecho con los míos, pero que hago? Es un demonio no siente.

Joseph se volvió a acercar con pasos sigilosos y me sujeto la cara de las dos manos, me regalo una de sus suaves caricias y me abrazo con sus grandes y atléticos brazos

–Stephany–me susurro al oído, su aliento golpeando mi piel me causo una sensación de escalofríos y de placer–nos están vigilando. Todo lo que he dicho es simple actuación, nada que digo es verdad, si? Solo sígueme el juego

Un gran alivio recorrió todo mi cuerpo y fue inevitable sonreír, todo había sido una farsa solo una farsa!,

–ERES UNA PERRA MALDITA–me grito Joseph pero ahora yo sabia que todo era mentira, solo era actuación

–Y TU UN TARADO MUJERIEGO–le grite siguiéndole el juego, era tan satisfactorio saber que esto era actuación. Que nada de lo que nos dijéramos era verdad todo es una farsa

–NO SOPORTO UN SEGUNDO MAS CONTIGO–volvió a gritar, wow si que sabia actuar

De repente la puerta se abrió de un portazo y Alex se presento en la habitación. Alex ignoro la presencia de Joseph y se aproximo hacia mi con paso rápido

–eres tan apetecible–me susurro

La mano del repugnante demonio empezó a recorrer todo mi cuerpo, ese idiota empezó a besarme a la fuerza y a susurrarme palabras obcenas

–dejala–le ordeno Joseph

–tranquilo, te prometo que te daré las sobras–respondio alex

–te he dicho que la sueltes–le volvió a decir Joseph con un tono que destilaba fuego

–y si no quiero que haras?, me mataras? –alex se rio y empezó a besar mi cuello

con gran rapidez Joseph sujeto a alex del cuello y los arrojo hacia la parede con mucha fuerza, Joseph volvió a sujetar a alex y lo empezó a golpear salvajemente

–no la vuelvas a tocar–le gritaba Joseph mientras seguía golpeando sin piedad al escuálido demonio.

Alex sangraba por todos lados hasta que después de una ardua pelea alex quedo inconciente

–corre, es el momento de escapar–Joseph me sujeto de la mano y emprendimos a correr por la endemoniada mansión. Corrimos y corrimos hasta toparnos con 10 guardias armados y con ansias de matar. Joseph me cargo atrás de su espalda y usando la cabeza atravesó a esos guardias bestialmente, los atravesamos pero sobrevivimos. Corrimos hasta llegar a la puerta principal por la que había llegado

–no pensaran irse sin despedirse–dijo Billy a nuestras espaldas

–mierda! –susurro Joseph

Dos guardias nos amenazaron con dos pistolas en la cara. Cuantos demonios tenia esta casa?

–dejalos ir– ordeno billy–muy pronto nos veremos

Los dos guardias nos abrieron la puerta y nos dejaron salir de la mansión, aun así las palabras de Billy no me daban buena espina. Muy pronto nos veremos? Espero que no

Salimos tranquilamente de la casa y empezamos a caminar por la ciudad, Mire a joseph, y contemple como el viento hacia que su sedosa y perfecta cabellera volara con cada brisa, sus ojos color miel , que cambiaban según su estado de ánimo, sus perfectos y apetecibles labios……. No disimule, el era un regalo para la vista y no podía negarlo, joseph dejo de correr.

–porque nos detuvimos? –pregunté

–nos persiguen– respondió, mientras miraba a todos lados, buscando a la desgraciada persona o cosa que se atrevió a seguirnos

–billy? – pregunte preocupada de que nos estuvieran acorralando, y que fuéramos parte de un plan macabro

–no es el– un gran alivio recorrió mi cuerpo, pero a la vez una gran duda… si no era billy ….entonces Quienes eran? – son sucubos, no cabe duda

–súcubos? – pregunté– no creí que esas cosas existieran, tal vez había oído hablar de ellas en clase de mitología, pero era un mito…bueno al menos eso creía

en la clase de mitología recuerdo perfectamente a jason. El mitológico profesor con gran carisma, en una de sus clases el menciono el tema de: sucubus.

Demonios que se transformaban en Hermosas mujeres, bellas y seductoras las cuales engañaban a los jóvenes más ingenuos para poder tener relaciones sexuales con sus víctimas. Luego estas aprovechaban la situación vulnerable de su víctima y le extraían hasta la última gota de sangre. Una especie de vampiro endemoniado

–existen, créeme son inexplicablemente hermosas y muy seductoras– dijo joseph– Salí con una de ellas, son asquerosamente hermosas, conquistan a los hombres para hacerlos su cena…es simplemente macabro– repuso Joseph mientras sus ojos seguían mirando para todos lados

No me sentía segura. Algo me decía que venían por mí, que yo era el motivo que nos estuvieran persiguiendo. Siempre yo, era como un iman de problemas. Acaso no me podían dar un respiro?.

Un aire provoco que me estremeciera, estaban allí, acorralándonos poco a poco, me sentía cada vez más como un indefenso ciervo con su cazador al acecho. El miedo recorría por todo mi cuerpo. Joseph pudo notar mi expresión de miedo que sentía cada minuto de silencio que pasaba

–tranquila, tendrán que pasar por mí, antes de que te lastimen– dijo Joseph, con un tono relajado, seguro. Esas palabras me dieron seguridad, el miedo seguía allí pero ya no era tan intenso. Joseph extendió su mano, la sujete y no me solté de ella, cada segundo la apretaba más. –nada va a pasar. Puedas estar segura conmigo, yo te cuidare. Lo prometo

Me empine, gire su cara y le di un dulce beso, era una gracias por protegerme, pero la felicidad no duro, 3 súcubos aparecieron detrás de nosotros, lo percibí, gire la mirada para notar la cara de la cosa que nos acorralaba. Joseph tenía razón, una hermosa mujer con cara de diosa, un cuerpo majestuoso y una mirada seductora se acercaba hacia nosotros con tentadores pasos. Su mirada fue clara, sabía muy bien lo que quería. A mí