sábado, 4 de septiembre de 2010

PASION!



–cállate angelito de pacotilla! –le grito Joseph apretando mas sus puños


–tal vez calles a Stephany pero a mí nadie me calla, y menos un diablillo insignificante como tu– y esa fue la gota que rebaso el vaso.


Joseph no se pudo contener mas, trato, lo intento pero el demonio que tenia dentro volvió a salir a flote abalanzándose encima de Austin. Ahora que hacia?, Joseph y Austin se empezaron a golpear de la manera mas abrupta jamás visto. Joseph dio un golpe bajo y su puño se dirigió hacia las costillas de Austin haciendo un fuerte crujido que me estremeció. Al parecer Joseph le había quebrado las costillas a Austin de tan solo un puñetazo.


Austin le devolvió el golpe a Joseph dándole fuertemente en su barbilla. El derramaba sangre por la boca pero aun así el no se detuvo. Y yo?, yo simplemente me quedaba viendo como las dos personas que más amo se asesinaban el uno al otro. Que mas podía hacer?, si interfería lo más seguro es que saliera lastimada y ellos no se detuvieran


–Joseph detente! –vi como Sebastián se acercaba corriendo hacia Joseph–detente hermano–le ordeno mientras lo alejaba de Austin


–ja–burlo Austin–el diablillo necesita refuerzos


Sebastián tenía agarrado a Joseph de brazo a brazo para que Joseph no pudiera escapar y así romperle otra costilla a Austin.


–Austin vete–le ordene


–eso es lo que quieres? –me preguntó con su angelical voz


–Si–le dije firmemente


–está bien–acepto–me iré, pero porque tú me lo pides.


Austin beso mi coronilla antes de salir volando con sus espectaculares alas blancas


–es un idiota–le insulto Sebastián– como me gustaría romperle esa cara de porcelana


Reí por lo bajo


–Stephany, como conocías a tal abominación? –preguntó Sebastián


Me quede frita!, que le decía? Que era mi ángel guardián?


–Austin es mi ángel guardián–le confesé mientras bajaba la cabeza


–pff, tu ángel guardián?, –preguntó Sebastián en tono sarcástico antes de reventarse a carcajadas– JA y de que te protege? Del coco? JAJAJA ese inútil no es capaz si quiera de protegerse así mismo


Reí por lo bajo


–que ha pasado aquí? –irrumpió avril con una expresión de asombro


–el ángel guardián de Stephany provoco a Joseph–le explico Sebastián


–esos malditos–mascullo avril con furia–acaso tu angelito no se dio cuenta que Joseph estaba evitando asesinarlo?, acaso el idiota ese no sabía que Joseph estaba teniendo una gran lucha con su demonio interno y que lo lastimaba?


Maldije a Austin por lo bajo…el debía de saber que Joseph estaba desgarrándose por dentro solo para no atacar, solo para contenerse frente a mí, para que yo no tuviera una imagen errónea de el, pero Austin….Austin simplemente empeoraba todo


–lo siento…no sabia–me disculpe por algo que nunca había hecho


–no es tu culpa stephany–me dijo amablemente avril–es solo que cada vez que tu angelito guardián aparezca, evita a toda costa que Joseph este allí. a el le lastima verlos juntos así que mejor, no te acerques a el por un tiempo


Ahora sí que quede paralizada. No acercarme a Joseph por un tiempo es como quitarle a un niño su juguete más preciado. No sé si lo soportaría pero si era por el bien de Joseph había que intentarlo


–está bien–dije conteniendo las lagrimas


Nos dirigíamos hacia la salida para poder marcharnos. Sebastián sostenía a Joseph que aun se encontraba en un estado catatónico, avril trataba de consolar a Joseph con palabras de aliento como “sabes que ese ángel es un fraude” “si Sebastián no te hubiera detenido tu hubieras ganado la pelea”, y yo… yo trataba de estar lo más lejos posible de ellos pero sin perderles de vista. Me sentía culpable que Joseph estuviera así por mi culpa, por haberme dejado hipnotizar por los celestes ojos de Austin, por no haberme resistido a la tentación, por no ser consciente de mis actos, por ser una estúpida e inútil adolescente que se deja llevar por el momento.


Nos subimos al mercedes de Joseph y el silencio fue sepulcral. Nadie hablaba ni comentaba nada, Sebastián se dedico a conducir, Joseph y avril a mirar por la ventana y yo estaba inmersa en mis pensamientos. En como la vida me cambio en tan solo un día, en como un día estaba en la escuela con mi mejor amiga y mis padres vivos y como al otro día me encontraba en un auto lleno de demonios. Increíble no? Pero no imposible.


Llegamos rápidamente a la mansión endemoniada. Joseph pareció haberse recuperado de su estado catatónico pero aun así no le hablaba a nadie. Me baje del auto y camine lentamente junto a avril, Daniel abrió la puerta antes de que Joseph la pudiera abrir


–como te fue? –preguntó amablemente Daniel


Joseph solo se limito a mirarme y siguió derecho ignorando completamente a Daniel


–no te preocupes, solo tuvo una mala noche–le dijo Sebastián mientras le daba unas palmadas en la espalda


–que paso? –me preguntó Daniel


–Austin apareció y provoco a Joseph


–Austin? –preguntó confundido


–mi…–suspire, no podía negarlo–mi ángel guardián


– sabes que Joseph odia a esos tipos?


–ahora lo sé.


Daniel y yo nos adentramos a la mansión sin decir ni una sola palabra, la fiesta se había acabado muy pronto por mis estúpidas hormonas adolescentes. Y ahora la pregunta del millón era ¿A dónde voy a dormir?


–Daniel –lo llame–sabes dónde voy a dormir?


–oh!, pues no lo sé. Pregúntale a avril


–está bien–le respondí, Daniel se dio media vuelta para dirigirse a su habitación hasta que yo lo volví a llamar–sabes dónde está avril?


Daniel me sonrió y me señalo con el dedo índice la puerta negra con un tapete rosa de corazón. Allí debería de estar avril


Me dirigí hacia esa puerta negra con un tapete rosa y vacile un poco antes de tocar


–Pasa, la puerta está abierta–dijo avril del otro lado de la puerta


Decidida abrí la puerta deslumbrándome con la habitación de mi endemoniada amiga


Las paredes eran negras, oscuras pero perfectas para toda ocasión. En la mitad de la alcoba había una gran cama, un gigantesco armario que ocupaba toda una pared, un espejo de cuerpo entero y en el centro había una lámpara de colores que cambiaba de color cada 3 segundos dejando la alcoba en diferentes tonos y colores.


–donde voy a dormir? –pregunte aun detallando la alcoba


–Escoge la habitación que desees–me respondió mientras se acomodaba en la cama al lado de su novio, Sebastián


Salí de allí y cerré la puerta


Había más de 10 puertas en toda la mansión, no sabía que había detrás de ellas así que me dispuse a abrir de una en una hasta encontrar una habitación de mi agrado.


La primera puerta que abrí era un poco pequeña pero aun así acogedora, me adentre en ella pensando que esta pudiera ser mi nueva habitación. Me recosté en la cómoda cama hasta que sentí a alguien a mi lado.


Palidecí.


Temerosa por lo que pudiera estar a mi lado voltee la cabeza lentamente. Lo que estuviera allí había sido cubierto con una sabana. La quite lentamente temiendo lo que pudiera estar debajo de esa fina sabana.


un fuerte grito se me escapo al encontrarme al lado de un cadáver.


Si, era un cadáver. Los huesos de la persona seguían allí pudriéndose, el esqueleto era igual al de la clase de química del profesor Carlos. La excepción es que este esqueleto no era de plástico, era de verdad.


Sebastián y avril aparecieron rápidamente al lado mío después de haber pegado semejante grito


–que sucede? –preguntó Sebastián con un bate en la mano


–hay un c-c-aa-daa-v-ver–tartamudee a causa del miedo en tanto les señalaba al cuerpo sin vida


–Sebastián! –le grito avril–acaso no te dije que tenias que remover los cadáveres de las habitaciones?


–lo hice–aseguro el– creo que este no lo vi


–hay mas cadáveres? –pregunte aterrada


–tranquila Stephany, tu solo grita si algo–me trato de tranquilizar avril


–Está bien–susurre aun asustada


–dulces sueños–dijo Sebastián mientras me daba un tierno beso en la mejilla–tranquilízate si? Son solo huesos. Nada más


Desgraciadamente eso no me calmo


Avril y Sebastián desaparecieron a la rapidez de un rayo. Yo Salí inmediatamente de allí rogando no ver otro cadáver.


En La segunda, tercera, cuarta y quinta puerta solo se hallaban cajas y más cajas. Algunas estaban selladas, otras rotas y las demás se encontraban abiertas con objetos inútiles como tornillos, alfileres, botellas y materiales reciclajes


La sexta puerta tenía una advertencia: “NO ENTRAR, PERRO FURIOSO SUELTO”, la advertencia me causo gracia y haciéndole caso omiso al anuncio abrí la puerta


La alcoba estaba completamente oscura, busque con mis manos algún interruptor hasta que lo encontré.


La pieza era enorme, las paredes color marfil, la cama era espaciosa y suave, balcón propio con vista a un espectacular bosque, un sofá pequeño pero acogedor. Examine la cama hasta que note que una parte de la cama sobresalía más de lo normal, había algo debajo de las sabanas.


Paranoica, pensé encontrarme con otro cadáver, mi pieza perfecta había sido destrozada por el simple hecho de que el lugar donde dormiría había depositado a un esqueleto, un cuerpo sin vida, un cadáver.


Esperando lo peor sujete la sabana y la alce


Me espere cualquier cosa, un cadáver, un humano recién asesinado, una hechicera, un ángel muerto. Todo!, todo excepto Joseph. Allí en la cama se encontraba dormido mi demonio


Me deslice suave y sigilosamente por la habitación para no despertar a Joseph, llegue exitosamente a la puerta, gire el picaporte y una suave voz sonó


–que haces? –oí su melodiosa voz


–intento escapar–dije apretando mas el picaporte el cual se había atascado–no abre!


–Déjame ayudar–dijo al notar que cada vez me ponía más nerviosa por el simple motivo de tenerlo en la misma habitación


En un segundo sentí los cálidos y fuertes brazos de Joseph rodearme la cintura, sus manos se posaron en las mías y lentamente giro el picaporte. Este abrió de inmediato


–ya está abierta. Puedes irte


–Estas enojado conmigo–afirme encerrándonos a los dos en la espectacular habitación


–que pretendes? – preguntó con una ceja levantada


–No me voy hasta que arreglemos las cosas–le sentencie firmemente


–está bien, esto va a tomar tiempo–Joseph se sentó en el sofá


–perdón– todo comienza con una disculpa–se que no debí de besar a Austin–note como Joseph apretó fuertemente los puños–pero, yo no lo amo. De eso puedes estar completamente seguro


–no lo amas? –Joseph burlo– así que te besas con cualquier cosa que se te cruce


No respondí ante tal acusación, porque me tuve que dejar lleva por el momento? Porque no pude parar a Austin?, tal vez porque sus ojos me llamaron, me hipnotizaron. Caí en un transe hipnótico irrevocable. Pero no podía decirle a Joseph las razones por la cual le había correspondido el beso, era algo absurdo comentarle que lo bese por el simple hecho que él me hipnotizo con sus celestes ojos.


–Lo siento– respondí avergonzada


Los ojos de Joseph se aclararon mas, dejo de apretar los puños y me miro directamente a los ojos haciéndome sentir más culpable


–perdón– para mi sorpresa ahora era Joseph el que se estaba disculpando–no debí de actuar como lo hice. Es que el simple hecho de ver cómo te besabas con esa escoria…me descontrole–concluyo


Me quede confundida. Joseph Brown se estaba disculpando de algo que yo había cometido, de algo que yo había causado.


–Joseph tu no tienes que disculparte de nada. Soy yo la que me debo disculpar


–oye, no soy tu dueño para reclamarte algo, fui yo el idiota que se comporto de una forma muy inmadura–y aun seguía echándose la culpa de algo que él no había cometido. Es un demonio, su instinto salvaje reacciono ante la situación. El trato de controlarlo pero no pudo.


–Joseph…–comencé a acercarme cada vez mas hasta sentarme a su lado en el confortable sofá– no tienes la culpa de nada. Por favor discúlpame


Joseph se me quedo mirando fijamente con su provocativa mirada, esa que te derrite como una paleta de agua en verano, esa mirada cautivadora


–quieres que este enojado? –preguntó divertido


–eso es lo justo–acepte


Joseph cambio su expresión, frunció el seño, se volteo dándome la espalda, y apretó un poco los puños. Paso un largo rato de silencio en el que yo trataba de descifrar que pasaba por la mente de Joseph, hasta que su melodiosa voz rompió el silencio


–es injusto! –exclamo Joseph fingiendo un puchero lo cual lo hizo verse mas adorable–porque no puedo enojarme contigo?


–oye, no es mi culpa ser tan adorable–le dije siguiéndole el juego


–los dos somos culpables–concluyo–tu por bonita y yo por ser un idiota enamorado


Joseph se me fue acercando lentamente hasta el extremo en el que los dos podíamos sentir la respiración del otro, tan solo un movimiento más y juntaríamos nuestros labios en un tierno beso, el espacio que nos quedaba se iba disminuyendo a medida que Joseph y yo avanzábamos cautelosamente


–tienes miedo? –su aliento fresco golpeo mi cara haciéndome desear mas sus labios


–debería?


–soy un asesino serial y tu eres una indefensa humana


–aun así no te temo–dije segura


–me he robado millones de almas inocentes. Aun no me temes? –preguntó con sus ojos clavados en los míos esperando la mas mínima muestra de terror


–no


–porque? –preguntó sin comprender


Porque confió en tu amor sin importar el pasado


Joseph suspiro


–te amo– respondió después de un rato de silencio


–yo también –respondí


Joseph me beso pasionalmente con ese picante en su boca, sus labios eran apetitosos con el mas placentero sabor, fue un beso cargado de adrenalina y emoción, nos besábamos con necesidad y pasión. Su lengua se entrelazaba con la mía y jugábamos un peligroso juego de amor, en el que ninguno de los perdía.


Joseph me levanto junto con el del pequeño sofá mientras nuestros labios seguían pegados y sus besos me seguían embriagando. Eran los besos mas picantes que alguna vez pude haber dado. La chica sensual de la discoteca volvió a surgir en mi y su movimientos eran calculados y precisos incitando al hombre de mis sueños, Joseph. el era tan diabólicamente delicioso, salvaje, satisfactorio, placentero y exquisito que ya me estaba volviendo adicta a sus dulces labios.


Me perdí del beso cuando Joseph me empezó a dar mordiscos calientes, cada beso era mejor que el otro cada uno con su inigualable sabor. Mi lado sensual volvió a hacer de la suyas incitándome a apartarme de Joseph y seducirlo retirándome lentamente el vestido de gala que empezaba a estorbar. Joseph me sonrió y para mi deleite este se quito su camisa y pantalón. Ahora estábamos los dos solo en ropa interior y con deseos de comernos vivos


Me volví a acercar a él con pasos sensuales hasta que mi pecho se estrello con su celestial cuerpo, era como estar pegado a una roca de la cual no quisiera nunca despegarme. Me aventure a recorrer sus muy bien marcados músculos con mis manos mientras seguíamos en un exquisito beso


–sigues sin temerme? – me preguntó entres besos


–no te temo–sentencie segura después de dar un inofensivo mordisco a esos labios carnudos


Aprisione a Joseph con mis brazos y lo lance a la cama matrimonial, mi diablillo estaba dispuesto a hacer cualquier cosa que le pidiera y no iba a desaprovechar el momento. Me abalance encima de el.


Bese su desnudo pecho mientras Joseph gemía de placer, sus gemidos me satisfacían y me brindaban placer, sentí como el corazón de Joseph latía velozmente mientras seguía en ese peligroso juego de seducción. Bese su cuerpo, su cuello hasta llegar a sus labios que me hacían falta.


–ahora es mi turno–mascullo Joseph a la vez que daba vueltas hasta quedar encima de mi


Joseph beso mi cuello y bajo hasta llegar a mi abdomen plano, la sensación era indescriptible, sentía un cosquilleo placentero y un gran fuego interno que recorría cada parte de mi cuerpo. Su mirada derretidora, sus labios apetitosos, su cabello olor a vainilla, su perfecto y bien formado cuerpo, sus fuertes y atléticos brazos, su seductora voz y sus gemidos excitantes. Cada movimiento era incontrolable y salvaje, el deseo hacia el momento perfecto


Me olvide de todo lo bueno y lo malo, de la diferencia que Joseph es un demonio y yo un mortal , me olvide de los problemas que pudieran ver a causa de este travieso encuentro, pero la vida solo se vive una vez …no?


Entre besos y caricias Joseph me despojo de toda mi ropa y lo mismo paso con la suya, todo fue tan excitante y placentero hasta el momento de que los dos quedamos completamente desnudos


Joseph no vacilo, no pensó y entro en mi, nos habíamos convertido en una sola persona mientras que este se movía placenteramente en un ritmo con un gran sazón, Joseph me embestía con salvajismo y pasión mientras yo me retorcía de la nota placentera a la que llegaba, sus embestidas cada vez eran mas rápidas hasta llegar al éxtasis total, una sensación que nunca olvidaría, toque el cielo mientras bajaba al infierno, todo en una sola vez. El ardor que había dentro de mi me hacía saber que todo esto era verdad, que no era ni una ilusión ni un sueño, que era real. Una realidad que nunca me arrepentiría


Terminamos uno al lado del otro sin aliento y sin respiración, sorprendidos por lo que acababa de pasar, aun no podía creer que me había acostado con Joseph Brown. Mi perfecto demonio.


–es esto…real? –pregunte aun incrédula


–si, te arrepientes? – me preguntó inseguro


–nunca lo hare– respondí y así concluyo la mejor noche de mi vida, avril tenía razón al decir que esta sería una noche agitada.



Los rayos de sol que traspasaban por la ventana me hicieron despertar, sonreí al ver a Joseph dormido a lado mío con su sonrisa aun gravada en su rostro y nuestros cuerpos aun desnudos me probaban que todo había sido real que no fue un sueño. Joseph se encontraba como un angelito con los ojos cerrados como un pequeño niño.


La luna fue testigo de cómo el calor de nuestros cuerpos se encontraron, y se volvieron solo uno.


Me levante sigilosamente para no despertar a Joseph, me volví a poner mi vestido y mi ropa interior las cuales estaban regadas por todas partes. Le di por ultimo un beso a Joseph y me fui


Busque con urgencia una habitación de mi agrado para tener una cuartada, por si los chicos me preguntaban donde había dormido ya supiese que responder. Entre puertas y puertas encontré una perfecta. Tenía baño propio con un gran jacuzzi, un pequeño balcón, una cama matrimonial similar a la de Joseph, un televisor plasma de 52 pulgadas y un confortable armario el cual no tenía nada que meter.


Me relaje un buen rato en el jacuzzi a la vez que imágenes de la noche pasada se me pasaban por la mente como diapositivas. Me volví a poner la misma vestimenta ya que no tenia mas ropa.


Salí de la fantástica habitación sin nada que hacer y deseando volver donde Joseph, pero no es debido que dos “hermanos” estén juntos mucho menos haciendo cosas como las que hicimos ayer.


Camine sin rumbo fijo esperando entretenerme con algo o alguien hasta que me tropecé con un duro pecho, un acento italiano y unos deslumbrantes ojos verdes. Sebastián


–que tal tu noche? –preguntó divertidamente


–normal, como cualquier otra noche–le mentí, normal? Acostarse con un demonio no era nada normal


–tienes hambre? –justo en ese instante mi estomago gruño respondiendo la pregunta


Asentí con la cabeza


–ven conmigo, te juro que mis desayunos son los mejores de la cuidad


Y no mentía, Sebastián me condujo a lo que parecía ser una mesa allí me sirvió los mas deliciosos huevos fritos, junto unas tostadas francesas y un refrescante jugo de naranja. El desayuno estaba delicioso


–donde aprendiste a cocinar? –le pregunte sin dejar ningún minuto de comer


–Los italianos tenemos un don nato–presumió


–bueno días–saludo Daniel seguido de avril y Joseph sentándose en la silla al lado mío


–Buenos días–respondimos Sebastián y yo en unisonó


–como esta mi hermanita favorita? –preguntó coquetamente mi hermano favorito a la vez que me guiñaba el ojo


–muy bien, hoy amanecí de muy buen humor–le seguí la corriente


–ya que hoy estamos de buenas pulgas–bromeo avril– las chicas van a tener una tarde de chicas. Así que les dejamos la casa solo para ustedes–avril me tomo de la mano y me levanto de la mesa–pórtense bien–les ordeno antes de que me llevara a su pieza y me encerrara con ella


–que planeas avril?–pregunte con una ceja levantada


–no tienes nada de ropa! –Exclamo como si fuera el fin del mundo– hoy es tarde de chicas, lo que significa que iremos de compras.


Avril me dio un conjunto y me señalo un probador para poderme cambiar, Era una camisa blanca total, escotada, un short negro demasiado corto y sensual y unos cómodos converse.


–estas perfecta! – dijo avril


Salimos de la mansión y caminamos hasta el centro comercial que quedaba a solo unas cuantas cuadras, era inevitable sentirse observada por todas las personas que pasaban por allí, algunos depravados sin vergüenza nos lanzaba piropos baratos como: “estas bien rica, ven con nosotros” “ tantas curvas me marean” “ son un regalo para la vista” y cosas más obscenas que no alcanzaba a escuchar, yo estaba completamente avergonzada y enrojecida, en cambio a avril le daba igual, creo que ya estaría acostumbrada a tantas miradas.


Después de un tiempo de comentarios in a portantes y robar miles de miradas llegamos por fin al centro comercial. Entramos en las principales tiendas de moda donde toda la ropa valía un ojo de la cara, pero al parecer avril cargaba con mucha plata y no le importaba el costo, con tal de que le quedara bien pagaría lo que fuera


–por favor! –Rogaba avril porque me probara un conjunto que había elegido– estoy segura de que te quedara estupendo


–No ese no es mi estilo–le repetía por quinta vez


–solo pruébatelo, si no te gusta no lo compramos pero al menos pruebatelo–avril hizo un tierno puchero que no pude resistir.


–está bien


Avril me regalo una gran sonrisa y me empujo hacia el probador


El conjunto de avril no estaba nada mal, era un vestido rojo que se pegaba a todo mi cuerpo creándome curvas que no tenia, el corte me llagaba hasta los muslos, el escote era muy abierto pero aun así demasiado sensual y la espalda me quedaba completamente descubierta


Salí del probador


Avril me hizo dar una vuelta, su cara se reflejaba lo feliz que estaba por haberme probado su seductor conjunto


–wow! –Exclamo–te queda perfecto


Me veía al espejo y aun no creía que la persona reflejada en aquel espejo era yo, la inocente huérfana se había convertido en una sensual y seductora mujer. Aun no lo creía


–lo vas a comprar? –me preguntó avril ansiando que fuera si mi respuesta


–Si–la complací


–Stephany Miller? –preguntó una voz ronca y gruesa que no confundiría en ningún lugar, no esto no puede ser, no podía ser el–eres tú? –preguntó de nuevo el chico incrédulo de verme, yo también estaba incrédula de verlo había pasado tanto tiempo desde que lo vi, pero aun su nombre seguía gravado en mi mente


–Justin? –pregunte con temor



* hoola! el cap esta un poquito largo xD pero espero que les guste asi ya que las encuestas dicen que quieren caps largos.. :D


* el c-box me lo han recomendado mucho pero hay un problema que es que mi computador tiene un problema y no se porque no me lo deja meter :s


* gracias a todos por sus comentarios que me alientan tanto a seguir con esta historia! :D siggan comentando que es gracias a sus comentarios que me animo a seguir


*una preguntita : el cap estuvo muy hot, hot, o normal .... les gusto el encuentro de los "hermanitos"?

viernes, 27 de agosto de 2010

un juego de hermanitos...nada mas


Bailar? Acaso no le había quedado claro que yo no sabia bailar?, lo pisotearía con mis dos pies izquierdos. Pero…esta noche había cambiado algo en mi, hoy me sentía confiada, segura de mi misma. No importa si lo pisoteo uno o mas, hoy iba a ser mi noche y no la iba a dejar pasar solo por mis dos pies izquierdos

–seria un placer–le respondí confiada

Joseph tomo mi cintura suavemente con sus dos manos y nos dirigimos hacia ese tumulto de alocados adolescentes. Nos abrimos paso ante la multitud y llegamos al centro de la pista donde se encontraba la gigantesca bola de disco brillando diferentes colores llamativos.

Mis brazos rodearon el cuello de Joseph, lentamente moví mi pie derecho para poder bailar al ritmo de la música, pero antes de comenzar un baile suave y lento la música paro y el dj dio un breve anuncio:

–Quiero una música mas hot–anuncio el dj–algo sensual y caliente, así que cojan a sus parejas y péguense al ritmo de la música

Justo lo que necesitaba para poner el “plan hermanito” en marcha. No quiero que Joseph me vea como la inocente niñita que perdió sus padres, no quiero que me tengan lastima, no quiero que me tratan mas como a una bebe. Tengo 17 años y la chica sensual que hay en mi va a salir.

Comenzó la canción “hot” la cual no reconocí, al parecer tantos días en ese orfanato lo dejan a uno desactualizado. aun así eso no impedía mi plan de seducir al hombre de mi vida

Me voltee dejando mi espalda recostada contra el pecho de Joseph, mis piernas se entrelazaron con las de el mientras empezábamos a movernos, sus manos estaban en mi cintura la cual movía como nunca. Empeze a bailar lento pero provocativamente al son de la canción, sensualidad era mi arma perfecta para esta noche y milagrosamente no pisotee a nadie en el lugar. Todo lo contrario. Esa noche no me conocía a mi misma, era como una mujer segura y con carácter y eso…me gustaba

Movía el pelo, las caderas y mi cuerpo seductoramente. Bajaba y subía provocativamente.

Joseph no se quedaba atrás, el era un experto en esto de seducción y se movía sensualmente siguiéndome el juego, éramos como dos piezas de un rompecabezas encajando perfectamente.

–chequea como se menea– oi que un chico dijo, pero a mí no me importaba. En otro momento hubiera aprovechado el alago pero Tenía muy claro Mi objetivo: Joseph

Seguí con mi sensual baile dando gracias al cielo por no haberme caído o tropezado, donde rayos había aprendido a bailar así?, era el momento, era la causa, el motivo el que me convirtió en una seductora chica con sensuales movimientos.

Lamentablemente la canción llego a su fin

– me estas coqueteando , tentando, provocando–me susurro Joseph en el oído– que planeas?

–nada hermanito…–le dije fingiendo inocencia

–te has portado muy mal–fingió enojarse–le voy a tener que contar a papa y a mama

–y que le contaras? –le pregunte siguiendo con mi “inocencia”

–que eres una mala hermana

–pero…–vacile un momento mientras me perdía en esos tentadores labios–podemos llegar a un acuerdo

–que clase de acuerdo?

–tu callas…y yo callo. Es un juego de hermanitos, nada mas–le respondí atrayéndolo con su corbata

–es un desperdicio que seas mi hermana–dijo provocativamente–me hubiera gustado jugar un ratico contigo

Joseph me guiño el ojo y se desvaneció ante el tumulto de jóvenes dejando mi plan a medias. Al menos le había quedado claro que ya no era una pequeña

Al quedarme sola en la pista de baile, algunos chicos se me acercaron y me invitaron a salir. Baile pero no con la misma sensualidad que antes, solo procuraba no caerme y en una ocasión le pisotee el pie a un chico.

La llama que se había encendido en mi ya estaba apagada, con estos chicos no podía bailar, era Joseph el único que prendía una llama en mi interior y me llevaba hasta convertirme en otra persona

–Stephany! –me llamo la voz dulce de avril–que hacías?

–eeh? –pregunte confundida. Que hacia? Pues bailar…no?

–te vi cuando tu y Joseph estaban bailando–oh, ella no debió de haber visto eso

–y?

–es que… si no fueran hermanos diría que tratabas de seducirlo–uff hermanos, si claro–bailaban como si fueran pareja

–cuanto has tomado? –dije tratando de crear un espejismo en su mente

–unos cuantos. Por?

–avril!, debes de estar muy ebria–mentí, como unos tragos dejarían ebrio a un demonio? – como crees que yo voy a bailar con mi hermanito de esa forma

–si–me dio la razón–creo que e bebido más de la cuenta. Tantas almas me hacen mal

tantas ALMAS? . que quería decir con eso?, era una expresión o fue literalmente?

–tantas…almas? –pregunte nerviosa

–oye, eres la hermana de un demonio no? –me pregunto con una ceja alzada, eso si que me ponía mas nerviosa

Asentí con mi cabeza

–deberías saber que los demonios nos alimentamos de almas– no puedo creer que se me haya olvidado ese pequeño y terrorífico detalle–nosotros, engañamos a los humanos y hacemos que disfruten el momento antes de su ultimo respiro. Al final nos alimentamos de su alma

–como? –pregunte aterrorizada

–con un arma mortal que nosotros manipulamos a la perfeccion: seducción

En eso avril camino sensualmente hacia un solitario y apuesto chico que se encontraba bailando alegremente. Avril le susurro lentamente algo en el oído. No se que le habrá dicho al chico que este se fue como un perro faldero tras ella. Avril lo condujo hacia una esquina privada y solitaria, allí los dos se empezaron a besar frenética y desesperadamente, el chico dirigió su mano hacia uno de los glúteos de avril y los empezó a masajear eróticamente “hacemos que disfruten el momento antes de su ultimo respiro” y el chico si que disfrutaba. Entre besos y caricias, avril se separo del chico y este cayo desplomado al suelo. Ya había muerto.

Avril volvió hacia mi con una sonrisa de satisfacción. Yo simplemente decidi no abrir mi boca, se supone que soy la hermana de un demonio, la muerte de un humano debería ser normal para mi.

avril sugirió ir a un lugar más tranquilo y así fue. Salimos de la mansión y entramos a un jardín hermoso!, con una gran fuente, miles de flores diferentes, luces de colores que iluminaban el jardín, un pequeño lago donde habitaban unos cuantos peces y unas sillas en las cuales nos sentamos cómodamente

–que bello es esto! –Exclamo–desearía que Sebastián estuviera aquí…

–Pues…hay viene–le indique al verlo entrar a este hermoso jardín

Avril se levanto de la silla y corrió a abrazarlo y besarlo, el le correspondió tiernamente.

–te amo–le susurro avril

–Yo también te amo–le respondió Sebastián dándole un dulce beso

Aww la pareja perfecta!, ella es perfecta y el también lo es, ella es hermosa y el también lo es, ella es divertida y el también lo es, ella es un demonio y el también lo es…tal vez esa es una de las razones por las cuales Joseph y yo no somos perfectos, el es un atractivo y apuesto demonio y yo soy tan solo una simple mortal.

Y que importa? Se aman…no?, el amor rompe barreras El optimismo empezó a aparecer haciéndome sentir un poco mejor…pero también mi mente tenia un lado negativo, y este surgió con palabras fuertes. Despierta niña estúpida! Acaso no te das cuenta que eres mortal! Una simple mortal NADA MAS y el un hermoso demonio, crees que tienes posibilidades? Que se casaran y vivirán felices para siempre? JA bajate de esa nube. Maldita negatividad, porque siempre apareces cuando siento que puedo triunfar? Es verdad– repitió otra vocecita en mi mente– pero si no van a vivir para siempre, entonces aprovecha el momento.

Tenia razón. Si Joseph va a vivir para siempre y yo voy a morir entonces…porque no aprovechar el momento?

–stephany–Sebastián me distrajo de mis pensamientos y las crueles voces se apagaron– tenemos problemas

Problemas?,

–ahí un ángel aca, un patetico angel–dijo Sebastián con un tono agresivo

No me asuste, conocía muy bien a los ángeles como para asustarme, bueno solo conocía a uno: mi ángel guardián, Austin Smith

–mierda! –Susurro avril–porque no nos pueden dejar en paz?

–cuídate Stephany–me aconsejo Sebastián–si ellos llegan a saber que eres hermana de un demonio te asesinaran, y no vacilaran al hacerlo

Una gracioso tono de celular empezó a sonar

–es mi celular–indico Sebastián antes de alejarse

–será mejor que te cuides–me aconsejo avril–ellos te engañaran con su “dulce” carita angelical, y cuando menos lo pienses te clavaran su sucia espada y te mandaran a las ardientes llamas del infierno

Trague en seco

–ooh–fue lo primero que se me ocurrió– tendré cuidado

–avril te necesito!, puedes venir por favor? –le pegunto Sebastián con su celular aun en la oreja

Avril se alejo de mi y se acerco a Sebastián, la pareja perfecta estaba de nuevo reunida y la alegría se denotaba en los ojos de Sebastián cada vez que su novia se acercaba

–Stephany? –oi una angelical voz a mi costado

–Austin? –pregunte antes de voltearme para comprobarlo. Por desgracia tenía razón, detrás mio se encontraba el chico de cabello rubio, ojos azul celeste, cara angelical y cuerpo de dios. Allí se encontraba mi apuesto ángel guardián.

–que haces aquí? –preguntó–oh no espera Ya sé!, viniste con tu diablillo, no?

–hay algún problema de que haya venido con mi “diablillo”? –pregunte con una ceja levantada

–claro que hay problema! –Austin se altero–el es un demonio y tu una mortal, acaso no sabes lo peligroso que eso puede ser?, sabes que te puede asesinar en tan solo un minuto

–el no lo haría–lo defendí

–Stephany el es un demonio! –me grito, en ese instante toda la gente del lugar volteo hacia nosotros–vamos a un lugar donde no haya tanta gente

–porque?, acá tendré testigos si me asesinas– bromee

–deja de hablar estupideces y sígueme–dijo seriamente Austin

Segui a mi ángel guardián atravesando el jardín hasta llegar a una choza cálida y confortable

–cual es el problema? –pregunte

–el problema es que te tomas esto a la ligera–me regaño– no te das cuentas que estamos en una guerra. Son ángeles o demonios, tu decides

Decidir entre ángeles y demonios?, en otras palabras Austin quiso decir: soy yo o el. El problema no es que me junte con demonios, el problema es que Austin esta celoso, el problema es que él no quiere que yo esté cerca de Joseph, el problema es que el no a podido comprender que yo amo a Joseph.

–tu no quieres que decida entre ángeles y demonios. –Hice una pausa– Tu quieres que elija entre tú y Joseph

–eso es patético

–porque no quieres a Joseph? –le pregunte molesta, el asunto de querer separarme de el ya me tenia harta

–hay una profecia–confeso Austin

–una profecía? –pregunte confundida

–trata sobre un demonio y un ángel. El demonio era apuesto y astuto, el ángel era dulce y atento. Un día estos dos personajes llegaron a enamorarse de la misma mortal, algo prohibido entre el infierno y el cielo, pero…no les importo. Ellos siguieron a su corazón y lucharon hasta la muerte por la mortal–Austin me miro fijamente a los ojos después de una breve pausa–la profecía dice claramente que esta historia se repetirá y a quien se case primero con la mortal ganara la batalla. El bando que la mortal eligió será el triunfador y la guerra se terminara.

–y que tiene que ver Joseph con esto?

–la profecía se ha cumplido, tu eres la mortal de la que se enamoraron un ángel y un demonio. Tu eres la mortal que deberá de decidir entre el bien y el mal, esta en tus manos Stephany–desgraciadamente Austin hablaba en serio, estaba rigido y con una postura dominante

Elegir entre el bien y el mal?, genial ahora resulta que la decisión que tome definirá el futuro de la humanidad. Porque no podía ser una típica adolescente normal? estaria eligiendo que vestido usar para el baile. En cambio el destino se tomo la molestia de involucrarme en el final del mundo.

–te ves muy hermosa hoy–me elogio Austin

–gracias–respondí tímidamente mientras sentía como mis mejillas ardían

–no lo agradezcas, solo digo la verdad

Mire hacia al suelo para no encontrarme con sus hermosos ojos pero Austin me tomo de la barbilla y me alzo la cara hasta llegar a la altura de sus azules ojos. Austin se me acerco peligrosamente y yo no pude evitarlo, sus ojos me hipnotizaron, me sentía como en un transe hipnótico, como un laberinto sin salida. Estaba atrapada en los ojos de Austin y no podía reaccionar aunque lo intentara.

Austin se acerco un poco mas y junto sus labios con los míos, para mi desgracia yo seguía en el transe hipnótico de Austin y no reaccionaba. Austin me volvió a besar, sabia que me tenia atrapada y no iba a desaprovechar el momento. El beso se fue extendiendo y yo aun no reaccionaba

–que linda pareja! –exclamo una voz masculina que me puso los pelos de punta

Mierda! Porque a mi?

Voltee para comprobar de quien era esa melodiosa voz, aunque ya lo supiera pero aun albergaba un gramito de esperanza de que fuera cualquier persona. Cualquier persona excepto Joseph

Al voltear comprobé que mis sospechas eran ciertas. El musculoso y atractivo demonio se encontraba recostado en un árbol mientras nos miraba a Austin y a mi fijamente. Sus ojos habían cambiado. Ahora eran grises diabólicos, esos grises diabólicos y sexys a los que tanto temo

–Joseph…–trata de darle una explicación. Pero que le iba a decir? El angelito me atrapo con sus ojos azules y me deje llevar por el momento… debía de pensar que decirle y rápido

–Stephany callate por favor! –me callo joseph – no quiero que me des explicaciones–los ojos de Joseph se volvieron más grises, sus puños empezaron a rasgar la corteza del árbol en el que estaba recostado y su respiración empezó a ser agitada y rápida

En que rayos me había metido?

–que pasa?, el niño esta celoso? –se burlo austin– ja como si la merecieras. Sabes que ella no te pertenece

Joseph termino de rasgar la corteza del árbol y apretó sus labios conteniendo al demonio de adentro, Austin no ayudaba nada, sus idiotas comentarios solo empeoraba la situación

hoola! les informo que cambie el nombre de "tu oscuro recuerdo" por el de " una noche con el diablo" ya que el primer nombre no tiene nada que ver con la historia :/


diganme les gusta el nuevo nombre?? prefieren el otro??? comenten que les parece la nueva imagen del blog! TODO GRACIAS A VIVIANA DE TU ROSA NEGRA : http://elamornoesunjuegoesunarmamortal.blogspot.com/ (unos de los mejores blog de la historia) (ademas es una gran escritora) GRACIAS te quedo espectacular la imagen ME ENCANTOOOOOOOOOOO:D y a ustedes? háganme saber su opinión!