
Aunque la quinta regla proclamaba “respetar y adorar cada regla de esta casa” no podía, respetarlas y mucho menos adorarlas, eran absurdas y mas la cuarta “No gritos, NO llantos, No risas, No lamentos” soy huérfana! Como no quieren que llore, grite y me lamente, además NO RISAS? Esto si que se pasaba del limite, todas las reglas eran absurdas e ilogicas
–vengan conmigo, les mostrare su cuarto–dijo Elizabeth de una ingrata forma y nos llevo a travez de una casa gigante con escaleras antiguas que rechinaban al pasar, alfombras rojas vino tinto y adornos un poco tenebrosos como gárgolas y cabezas de animales disecados, no obstante también habían pinturas negras con un mensaje escrito en cada una de ellas, pero no comprendi lo que esas pinturas decían. Sus mensajes eran una especie de código indescifrable. Después de subir 3 pisos de interminables escaleras, por fin la vieja, perdón Elizabeth se detuvo en una puerta–de ahora en adelante este va a ser su dormitorio–Elizabeth abrió la puerta, era un cuarto lleno de literas, y al fondo una gran ventana que dejaba ver la hermosa ciudad de new york, Elizabeth nos condujo a lo que seria nuestras camas, para mi fortuna estaba al lado de la gran ventana, me encanta por la noche ver la gigantesca ciudad. Lu fue ubicada a mi izquierda.
Elizabeth desapareció de un momento a otro sin dejar rastros y lu no tardo mucho en dormirse. Parecía un angelito, pero yo no conciliaba el sueño. Joseph, mis padres, Austin,lu, demonios, angeles y por ultimo un orfanato. Todo en una noche. Mierda! Susurre al saber que cada minúscula cosa me recordaba a mis padres, mi madre siempre me leía un cuento cuando no tenia sueño, hubiera sido de ayuda que ella estuviera aca pero esta muerta. Duérmete, mañana será un dia largo me dije a mi misma miles de veces tratando de conciliar el sueño pero no podía, toda mi vida había cambiado en solo una noche, como podría dormir?, cierra los ojos, tal vez eso ayude pense. Lentamente cerre mis ojos preparándome para dormirme pero solo veía un negro y el ruido de una rama al chocar con la ventana
–stephany–oi una voz parecida a la de Austin–stephany–repitió la misma voz, abri los ojos y estaba en lo cierto. Austin me llamaba desde la ventana, preocupada abrí la ventana
–Austin que te pasa?, entra o te caerás! –exclame abriéndole la ventana. Austin negó con su cabeza
–olvidas que soy un angel?, soy inmortal y además de eso puedo volar–dijo Austin. O si debi de imaginármelo, es solo que no es fácil acostumbrarse que existen los demonios y los angeles
–y que haces aquí? –pregunte
–debes venir conmigo–respondio mientras me extendia su mano, sin dudarlo la tome, quería largarme de ese lugar.
Austin rodeo mi cintura con sus suaves manos, de su espalda salieron unas enormes y resplandecientes alas, algo inigualable. Sus alas blancas y grandes empezaron a agitarse a la vez que Austin y yo nos desprendíamos del suelo. No mires abajo, no mires abajo, pensé pero como siempre mi curiosidad me gano y termine mirando para bajo, estábamos lejos de la ventana del orfanato, las pocas personas que andaban por las calles de new york se veian como hormigas. Mierda, mire a bajo y ahora el miedo de caer invadió todo mi cuerpo, no pude evitar agarrarme fuertemente del cuello de Austin y recostarme en su pecho
–te dan miedos las alturas? –pregunto con su dulce voz
–si, siempre sueño que me caigo a un acantilado o algo por el estilo–respondí con los ojos cerrados por el temor de ver abajo otra vez
–tranquila, no debes de temer nada conmigo, soy tu angel guardian mi deber es protegerte y cuidarte. Pase lo que pase no te soltare–por una extraña razón las palabras de Austin me brindaron confianza y mi temor desapareció. Por fin Austin dejo de agitar sus alas y paramos en la cima de un edificio
–porque me trajiste aquí? –pregunte una vez que Austin me había soltado
–debes salir de allí, Elizabeth no es lo que parece–respondió –es una hechicera– en realidad no me sorprendió, después de saber que el amor de tu vida es un demonio ya no te sorprende nada.
–y que hacen exactamente las hechiceras? –pregunte,hay tantos mitos de estas que ya no se cual es cierto
–ellas son las amantes de Lucifer, no físicamente pero si espiritualmente. Son tan peligrosas como los demonios, te seducen y roban tu alma ,de eso viven–automáticamente la palabra demonio me hizo recordar a Joseph–lastimosamente tendras que quedarte allí unos días hasta que encuentre un lugar seguro donde quedarnos. Pero no tengas miedo, yo estaré vigilándote todo el tiempo. –asentí con mi cabeza para dejarle saber que lo entendía
–Austin, donde esta Joseph? –pregunte un poco incomoda sabiendo que esa pregunta le molestaría
–olvidate de el–contesto un poco frio y cortante. Olvidarme de el tan solo la idea de olvidarme de el me ponía mal, no podía mucho menos ahora sabiendo que el me confeso que me amaba. –no llores por Joseph. El no te merece–inevitablemente las lagrimas salieron una por una, no podía evitar llorar por el, era imposible.
Austin volvió a agarrarme de la cintura, extendió sus grandes alas y dio un suspiro antes de tomar vuelo, ahora ya no me importaba a que altura estuviéramos, mi vista estaba borrosa y nublada por las lagrimas que trataba de no derramar. El camino de vuelta al orfanato fue un poco largo, Austin aterrizo en el borde de la ventana del orfanato mientras delicadamente pasaba sus manos por mis mejillas
–duérmete, mañana en la noche te visitare–dijo Austin un poco bajo para que las demás personas del orfanato no se despertaran–buenas noches–mascullo acercándose peligrosamente a mi, no sabia que hacer cada vez sus labios se acercaban mas a los mios. Lenta y sigilosamente Austin y yo juntamos nuestros labios tiernamente, fue un beso dulce pero no me satisfacía. No era igual a los besos de Joseph, el no se llegaba a comparar.
–Lo siento, no sabia que interrumpia–exclamo una voz igual a la de Joseph, inmediatamente me separe de Austin y mire a todos lados para buscar esa melodiosa voz hasta encontrar a joseph parado justo detrás de nosotros. Sus ojos estaban cristalizados, parecían más bien que estaba aguantando las lagrimas–Stephany, espero que seas feliz con–miro con desprecio a austin–con esa cosa–una lagrima recorrió mis mejillas al ver que Joseph se daba la vuelta para irse.
–Joseph! –exclame sujetándole la mano para que no se fuera–no te vallas, por favor quedate–le suplique, sujetándole mas fuerte el brazo
–para que quieres que me quede!, para ver como te besuqueas con otro–grito haciéndome sentir mas miserable que nunca, su grito era fuerte no se como nadie se despertó
–tu no tienes derecho a hablarle así, vete pal infierno, allá es donde perteneces–grito Austin acercándose con pasos rígidos a Joseph. Los ojos de Austin y Joseph destilaban furia, en poco momentos se desataría una pelea
–QUE ESTA SUCEDIENDO ACA? –grito a lo lejos la voz chillona de Elizabeth, genial otro problema mas.
–Elizabeth, no es lo que parece–dije tratando de ocultar al angel y demonio que tenia al lado
–Joseph Brown, hace tiempo que no te veo por aquí–dijo Elizabeth con un tono un poco sensual, mientras se acercaba a Joseph.–me has extrañado?–susurro muy bajo, ahora resulta que la bruja del orfanato conoce a mi Joseph
–No–respondió Joseph–ahora vete–le ordeno con un tono frio y cortante
–Acaso te olvidas de las noches de pasión y lujuria–espeto Elizabeth lo suficientemente alto para que Austin y yo escucháramos–en esos días no querías que me apartara de ti, me suplicabas que me quedara–Elizabeth recorrió con las yemas de sus arrugados dedos los labios de Joseph, era una escena asquerosa.sus labios resecos empezaron a ser recorridos por su asquerosa lengua, sus torcidos dientes mordieron su labio inferior en forma de deseo–Joseph, que haces aquí?, hace años que no te veo, estas más guapo que nunca
–está aquí por mi–dije sin pensar, mi corazón ardía a causa de los celos, quien se creía esa vieja para venir a seducir a mi Joseph?, corrección, a tratar de seducir a mi Joseph? acaso no se había visto en un espejo? Pero las noches de pasión que ella menciono me desconcertaron un poco
–ja–Elizabeth se burlo–tu eres solo una pequeña
–y tu eres una vieja–respondí a su insulto, Elizabeth apretó sus puños, also sus hombros, y arqueo las cejas
– tengo 210 años de vida, y puedo cuando quiera verme como una mujer de 19, obviamente mas hermosa y perfecta que tu–dijo la hechicera–tan solo, necesito un alma. Y la tuya no me vendría nada mal–expreso acercándose a mi
–no la llegues a tocar Elizabeth, sabes que su alma no te pertenece–interfirió Joseph
–tienes suerte niñita–espeto Elizabeth con su voz chillona–te juro que mientras este aquí tu vida será miserable–me susurro al oído, fue repugnante sentir su asqueroso aliento tan cerca
–no te atrevas a hacerle nada–grito Joseph al ver que Elizabeth se marchaba, ella lo ignoro y manisfeto su furia al cerrar de un portazo haciendo retumbar toda la habitacion
–que sueño tan profundo los de estos niños–se burlo Joseph al ver que ninguno de ellos despertaba
–están bajo un hechizo–informo Austin–no despertaran hasta que Elizabeth lo ordene
–vieja bruja–oi que Joseph susurro para si mismo–lo siento Stephany pero me debo de ir, estas muy bien acompañada con tu angel guardian–dijo Joseph soltando un gruñido
–vete a la mierda Joseph, ella es mia. Entendiste?, mia! –exclamo Austin haciendo enfadar aun mas a Joseph, pero quien era Austin para reclamarme como suya?
–ella no es un objeto si?, es un ser humano si no te as dado cuenta–dijo Joseph repondiendole a Austin con un tono tranquilo y relajado
–celoso? –burlo Austin–sabes que tu no le perteneces, y es mejor que te vayas volando pequeño diablillo
En este momento me había quedado muda ante todo lo que le decía Austin a Joseph, no conocía ese lado de el
–me debo ir–susurro Joseph–adios
hoola! espero que les haya gustado el cap, me inspire mucho en el xD....ahhh comenten!! ya saben mientras mas coments hayan mas rapido el siguiente cap :p, los amoooo les deseo un muy feliz dia :)